No es la primera vez que la cadena de Supermercados IMPULSO de los hermanos ”Pilo” y Nene” Cáceres se ve envuelto en tamaño escándalo peligroso que pone en el foco la integridad y la salud pública de sus clientes.

Hace menos de dos meses la misma cadena de Supermercados IMPULSO se quedó sin respuestas cuando clientes ya denunciaron la presencia de roedores en sus salones. Parece que la higiene y la salubridad es una insana costumbre y propia del perfil de dos hermanos pícaros al borde de la roña.

Ahora el mismo Supermercados IMPULSO fue noticia porque entre sus productos alimenticios un cliente al ingestar y masticar encontró restos de vidrios curuicados, que luego le provocaron un corte en la zona de la boca.

El matrimonio compró una bandeja con chipá en un local de lna cadena de Supermercados IMPULSO ubicado en la zona de la intersección de las calles Alberdi casi Avenida Teniente Ibañez.

Al consumirlos una vez que llegaron a su domicilio, la mujer se lesionó la boca con un trozo de vidrio que tenía la tradicional torta elaborada por la cadena de Supermercados donde habían asistido un rato antes. 

El hombre identificado como Daniel Kota denunció que en la sucursal de supermercados IMPULSO por las calles Alberdi casi Teniente Ibáñez le vendieron un chipá con restos de vidrio.

El producto lo consumió su esposa, que sufrió lesiones bucales al morderlo. Luego, comenzó el suplicio para que su caso sea recepcionado con la mayor celeridad por las autoridades o bien encargados del centro comercial.

Pero allí el mismo personal del Supermercados quedó más en evidencia al advertir el denunciante el escaso recurso humano que no está preparado ni formado para desplegar ningún tipo protocolo en estos casos dónde está en serio riesgo la salud de los clientes, al comercializar productos alimenticios sin control. 

Daniel Kota comentó que el 1 de agosto luego de comprar en una sucursal de supermercados Impulso, su mujer sintió un dolor al comer una porción de chipa: el producto tenía un pedazo de vidrio. Fue hasta el supermercado, pidió el libro de quejas y luego realizó la denuncia en la Comisaría Segunda.

En las últimas horas fue hasta las oficinas de Defensa del Consumidor donde le dijeron que debió llamar a Bromatología para que constate lo sucedido. Además, en la Comisaría le indicaron que debe hacer una denuncia en un Juzgado Civil si quiere que la investigación avance.

“El día 1 de agosto fuimos al supermercado Impulso que esta por Teniente Ibáñez y Alberdi, a hacer una compras para la cena y ya en mi domicilio, estaba mirando el partido de Boca y mi mujer me dice que le dolía la boca, que algo tenía”.

En ese mismo sentido, comentó que “le miré la boca y vi que tenía sangre y miré el chipa que estaba comiendo ella y vi un pedazo de vidrio en el pedazo de chipa que comía mi mujer, fui al supermercado, pedí el libro de quejas, que estaba empolvado, no tenía nada, hice mi descargo, lo único que me pidieron fue sacar foto de lo que compré”.

Asimismo describió que “me dirigí después a la comisaría, me pidieron fotos, fui hasta mi casa, imprimí las imágenes y presentamos en la Segunda”.

Además, Daniel expresó que “no me llamaron desde el supermercado... nada, ni me devolvieron el dinero tampoco”.

 

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