El periodismo y sus maniobras en favor de CFK

El portal de noticias Infobae, con fecha 12/08/18, publicó un artículo de Ernesto Tenembaum titulado "El incierto destino de La Jefa".

En dicha nota, el periodista escribe sobre el posible destino de Cristina. Lo llamativo, es que comienza hablando de Calcaterra, y finaliza sugiriendo que "la jefa" puede volver ser presidenta; sin darse cuenta, aparentemente, que lo que está haciendo es como operar a un muerto.  

Cristina es un cadáver que jamás resucitará, por más operaciones que le hagan.

No decimos nada nuevo si decimos que uno de los pilares fundamentes del kirchnerismo fue el "relato". Tal es así que habíamos llegado al extremo de que el Estado se había apoderado del fútbol a través de "Fútbol Para todos". Y era más que lógico... ¿qué mejor que darle gratis a los argentinos una de sus más grandes pasiones? y de paso, además de robar, hacer propaganda política.

Recordemos que tras las confesiones de Alejandro Burzaco (ex gerente general de Torneos y Competencias) sobre el pago coimas millonarias y en dólares al ex titular de la AFA Julio Grondona y a algunos ex funcionarios K por el "FIFA gate", los ex jefes de Gabinete Aníbal Fernández y Juan Manuel Abal Medina, entre otros, están siendo investigados por el delito de "defraudación al Estado".

Y hablando de "Fútbol Para Todos" y periodismo operador, es imposible no recordar a Javier Vicente, "el relator militante", quien en cuanta oportunidad tenía, micrófono en mano decía, entre otras cosas Frases como "los goles de todos" o "no le vamos a devolver el fútbol a los profetas del odio".

Tan fuerte fue la convicción del kirchnerismo de que la clave estaba en poseer la mayor cantidad de medios posibles para difundir el relato, que hasta el ex chofer de Néstor, Rudy Ulloa, compró un diario, una radio -FM Estación del Carmen- y productoras en el sur, y además recibió montos millonarios de pauta oficial del gobierno kirchnerista. Por ejemplo, sus medios obtuvieron en un semestre de 2012 $2,8 millones. Incluso estuvo interesado en adquirir Telefé y hasta se especula con que Ulloa realizó una oferta formal por la compañía.

La lista de "medios K" es larguísima, tan larga como la de periodistas-operadores, que todavía hoy, después de que aparecieran los cuadernos de Centeno siguen operando.

Obviamente es un trabajo que, además de estéril es ridículo; tan estéril y ridículo, como ya dijimos, como tratar de operar a un muerto para resucitarlo.

La principal defensa que esgrimen, por ejemplo, es que los famosos cuadernos de Centeno no aparecen, y que el Juez Bonadío se basa en fotocopias que cualquiera podría haber escrito.

Sin embargo, omiten decir que son 6 las personas (5 testigos y 1 imputado) que afirman que los cuadernos son reales. A saber: 3 periodistas de La Nación, Jorge José Bacigalupo, el hombre que entregó los cuadernos de Centeno, la ex esposa de Centeno y el mismísimo Centeno.

La segunda es decir que Ángelo Calcaterra, el primo de Mauricio Macri, pagó coimas, pero no dicen que se las pagó al gobierno de Cristina.

A pesar de las evidencias más que irrefutables, ya que tanto funcionarios como empresarios involucrados admitieron dar y recibir coimas, los medios K siguen operando al muerto, y personajes como Roberto Navarro, Gustavo Sylvestre, Víctor Hugo Morales, Horacio Verbitsky o Raúl Kollmann, por citar a algunos, cuentan historias que en honor a la verdad, solo puede creer alguien más delirante que ellos mismos.

Hoy no muchos recuerdan cuál fue el último acto de gobierno de Néstor Kirchner. Ni más ni menos que renovar todas las licencias de radio y televisión a quienes las tenían en ese momento, así sin más. Especialmente las del grupo Clarín. Entre ellas Canal 13 y Radio Mitre. Eso por un lado, y por otro, lo más grosero, autorizar al mismo holding la fusión de Multicanal y Cablevisión.

Lo curioso es que fue el Grupo Clarín quien luego contribuyó a la caída del kirchnerismo, especialmente a través de las denuncias del programa Periodismo Para Todos, mostrando "la Ruta del dinero K", la rosadita, las denuncias de Leonardo Fariña y muchas cosas más.

Clarín se convirtió en el primer enemigo del kirchnerismo. Sin embargo, la estocada final se la dio otro medio que no tranzó con ellos, el diario La Nación, con la investigación de los cuadernos del periodista Diego Cabot.

Esto demuestra que, por más que se quiera obligar a uno, o a cientos de medios y periodistas, a decir lo que ellos quieran que digan y contar una realidad imaginaria, tarde o temprano la realidad mata al relato.

Volvamos al principio. Tanto Tenembaum —de manera un tanto sutil y no tan grosera— como Navarro, Sylvestre, Víctor Hugo o Kollmann, siguen operando, pero aparentemente no saben que están operando a un muerto, y a los muertos no se los opera: a los muertos se les realizan autopsias. Por Pablo Dócimo - Para Tribuna de Periodistas.com

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