Mientras en las últimas horas ya trasladaron a Buenos Aires a los presos Pablo Molina y a Federico Grau, los dos secretarios del Juez Federal NARCO Soto Dávila, embadurnado desde el pescuezo hasta la cola el capo MAFIA salió a “bancar al Juez sucio”.

Martínez Llano cuya filosofía es “tener presencia mediática, aunque hablen mal” típico concepto retorcido de un promiscuo moral, sostuvo que “hay pocos antecedes respecto a la detención de un Juez Federal de la noche a la mañana”.

Interpretando a su antojo la realidad, el perverso dirigente que busca conducir el destartalado PJ en Corrientes no está enterado que tanto Soto Dávila, como sus dos secretarios ahora presos vienen siendo denunciados hace por lo menos un par de años.

El fiscal federal de Corrientes Carlos Schaefer recordó que “hace más de dos años” la Fiscalía había denunciado “una gravedad institucional en algunas cosas” y el juez Carlos Soto Dávila, acusado de recibir “dádivas” del narcotráfico, fue “apartado de ocho causas y todo eso está aportado” como pruebas en Buenos Aires.

“Fuimos incorporando pruebas, muchas, y eso fue bien recepcionado [sic] por el fiscal [Carlos] Stornelli, que fue quien hizo la acusación” que derivó este martes en el pedido de detención de Soto Dávila y de dos secretarios suyos por sus vínculos con la banda narco que operaba desde Itatí.

Pero la reacción de defensa de la corporación se justifica en los innumerables procesos que duermen en el Juzgado Federal de Soto Dávila contra Martínez Llano (aquí en la foto con Josefina Meabe y el “empresario suicidado Hernán González Moreno”.

El jefe de la corporación es un sujeto de oscuro pasado y siniestro presente que empecinado atosiga a la vida política de la provincia, pese a su prontuario y vejez. Insaciable inmoral y multimillonario sádico con tiempo suficiente para esperar una y mil veces resiste, no entiende que es parte del pasado negro. 

Un sin fin de juicios de apremios IMPOSITIVOS de empleados usados como descartables atosigan a la mafia, que por ahora están bien a resguardo del “amigo” Juez. Otro puñado de investigaciones paralizadas sobre sus vínculos con el narcotráfico en estancias ganaderas en la zona de Santo Tomé también duermen en los cajones.

Pablo Molina (FOTO) fue detenido ayer a la mañana por personal de la Gendarmería Nacional en su domicilio de Resistencia, Chaco.

Mientras Federico Grau (FOTO) fue apresado en Corrientes. Soto Dávila, pese a tener orden de detención goza de la impunidad de arresto y ya anticipó que declarará, aunque “responde sólo por el solo”, advirtió.

El personal de la Gendarmería Nacional también detuvo a los abogados Humberto "Pochi" Giménez, Tomás Viglione, Duylio Barboza Galeano y Jorge Ricardo Vallejos, que representaron legalmente a los presuntos narcos que operaban en Corrientes.

Soto Dávila para hacer efectiva su detención debe ser destituido por un jurado de enjuiciamiento en el Consejo de la Magistratura, donde acumula a lo largo de su trayectoria diez causas por mal desempeño que nunca prosperaron. La cobertura o protección política hasta ahora es plena.

El todavía Juez Federal de Corrientes será indagado este jueves por el juez federal Torres en los Tribunales de Comodoro Py.

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