Se trata del “empresario con plata del estado” Juan Carlos Romero alias “el mono”. Proviene de la cofradía Romero Feris y su habilidad para quedarse con todas las empresas de sus parientes vinculadas al transporte público en Corrientes, marcaron a fuego su destino de “excéntrico nuevo rico”. 

Hasta ahora es invalorable la capacidad para transar con cada poder político de turno en distintas esferas. Con él “todos tienen su tajada”, aseguran desde su entorno más íntimo. Así construyó su imperio de, barro, pero imperio al fin. Ergo, todo puede derrumbarse rápidamente, o no.

Juan Carlos Romero casi no tiene vida pública. Se mueve en “esferas de millonarios”. Pero la garantía de tener funcionarios en puestos claves del poder, hoy le animan a mostrarse en público y sobre todo en lugares de alta y masiva concurrencia popular. “intenta con buenos pasos limpiar su imagen negativa”, aseguran sus consejeros.

La adquisición del casco de Estancia “El Tránsito” en el paraje Yahaveré en el departamento Concepción, más la compra de una avioneta apta para aterrizar en zonas desfavorables o de pastizal le traen nuevos vientos de inversión en torno a los Estero del Ivera.

El Tránsito, una de las primeras estancias que adquirió el extranjero Duglas Tompkins cuando pisó por primera vez Corrientes, pasó luego a manos de la firma Haciendas San Eugenio, y hoy solo el casco no así el campo ya están en manos de la sociedad Romero-Chamas.

Se sabe que junto al dueño del “agua de Corrientes” y socio en este emprendimiento turístico, Juan Carlos Romero planea “llevar turistas extranjeros“ en vuelo directo desde Corrientes y hasta el corazón mismo de los Esteros.

De ahí que se lo pudo ver y fotografiar a Juan Carlos Romero en una degustación de “sabores del Ivera”, en plena Fiesta Nacional del Chamamé este año.

Por ahora no hay nadie que haya “ocupado líneas de cuadernos Gloria”, para dejarlo al descubierto y poco parece importarle que su amigo Soto Dávila esté próximo a las rejas.-

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