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El multiestafador profesional Carlos Irigoyen sigue su caída en desgracia y ahora la FECORR le quitó todo el apoyo al renovar la Comisión Directiva y ubicar en la presidencia del organismo a Gustavo José Ingaramo.

Carlos Irigoyen, con matrícula de abogado suspendida por el Superior Tribunal de Justicia, se desempeñó como Vice Presidente de la Cámara Empresarial de Corrientes y en virtud de los últimos acontecimientos, donde salieron a luz las innumerables maniobras delictivas perpetradas por el clan Irigoyen en la cadena de supermercados Supermax, hoy agudiza su olvido en el cártel de los innombrables.

La flamante Comisión Directiva quedó conformada por el Dr. Gustavo José Ingaramo como Presidente, el Lic. Alberto Mazzoni (de Apicc) como Vicepresidente Primero, Osvaldo Spessot (de la Cámara Empresarial de Goya) como Vicepresidente Segundo y el Ing. Carlos Botello como Secretario y Alejandro Abraham (h) como Tesorero.

La maniobra de “vaciamiento fraudulento” perpetrada por el clan Irigoyen en SUPERMAX surge desde los balances del año 2015 al 2016 que sin apertura de sucursales, sin inversiones y pese al aumento de precios en el orden del 35%, el stock en vez de mantenerse descendió y la deuda creció escandalosamente. Calculando un dólar a 17 pesos cada uno, el balance detectó un faltante de tan solo 3,2 millones de pesos en ese periodo.

Ya en el año 2017 los documentos que nunca explicó ni tiene intenciones de explicar Irigoyen, avalado por la Justicia Civil, detectaron un faltante de 67,3 millones de pesos en stock y con una deuda que trepó a 24 millones en la misma modalidad que en los periodos anteriores donde no hubo apertura de locales ni inversión.

El cálculo estimado, a un dólar de 18 pesos, el daño asciende a poco más de 5 millones de pesos.

Desde el año 2015, al día que finalmente fue removido y la nueva administración pudo ingresar al SUPERMAX en junio de este año, el clan Irigoyen se llevó más de 12 MILLONES de dólares.

En las últimas horas la Justicia decidió retroceder sobre sus pasos, no liquidar la empresa como había solicitado el imputado Carlos Irigoyen, y enviar todo a mediación para que las partes entablen una negociación seria. 

Irigoyen actuó con premeditación en el vaciamiento de Supermax y hoy empieza a sentir los vacíos de los oscuros.

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